Trabajando en Positivo ofrece diez claves a las empresas para su respuesta al VIH durante la COVID-19




08/04/2021

Trabajando en Positivo ofrece diez claves a las empresas para su respuesta al VIH durante la COVID-19

La guía práctica ‘10 claves para la actuación empresarial ante la respuesta al VIH en el contexto de la COVID-19’ está respaldada por siete instituciones como el Ministerio de Trabajo y Economía Social, Ministerio de Política Territorial y Función Pública, Ministerio de Sanidad, Comisiones Obreras (CCOO), Fundación para la Diversidad, Forética y el Instituto de Derechos Humanos Gregorio Peces-Barba.



Trabajando en Positivo ofrece diez claves a las empresas para su respuesta al VIH durante la COVID-19

8 de abril de 2021.- La organización Trabajando en Positivo, junto a sus 21 organizaciones miembro, ha detectado un incremento de las situaciones de vulneración de derechos hacia las personas con el VIH como consecuencia de la COVID-19. Discriminación en el acceso al empleo público, obligatoriedad de comunicar datos sobre su estado de salud, falta de confidencialidad, son algunos ejemplos. Por lo anterior, ha redactado la guía práctica ‘10 claves para la actuación empresarial ante la respuesta al VIH en el contexto de la COVID-19’, con el fin de apoyar a las empresas a la hora de formar parte de la respuesta al VIH, desde una perspectiva de derechos humanos.

El documento está respaldado por siete instituciones como el Ministerio de Trabajo y Economía Social, Ministerio de Política Territorial y Función Pública, Ministerio de Sanidad, Comisiones Obreras (CCOO), Fundación para la Diversidad, Forética y el Instituto de Derechos Humanos Gregorio Peces-Barba.

Maravillas Espín, directora general de Trabajo Autónomo, Economía Social y RSE, reconoce la importancia de la iniciativa de Trabajando en Positivo y comenta que “frente a esta pandemia de la COVID-19, que está aumentando el riesgo de exclusión de ciertos colectivos como el de las personas que viven con el VIH, el Ministerio de Trabajo y Economía Social, considera esencial que las empresas asuman compromisos para combatir cualquier tipo de discriminación y reforzar el respeto de los Derechos Humanos”.

Por su parte, Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras (CCOO),  piensa que “es fundamental que, quienes tienen la responsabilidad de defender y mejorar los derechos de las personas trabajadoras, sean conscientes de la constante alerta que hay que mantener ante diferentes amenazas que cercenan derechos y libertades”. Por tal motivo, Comisiones Obreras, desde su compromiso con la defensa de los derechos fundamentales de las personas con VIH y sida, considera que el documento ‘10 claves para la actuación empresarial ante la respuesta al VIH en el contexto de la COVID-19’ constituye una herramienta eficaz para conseguir el fin de episodios de desigual y discriminación por el VIH.

Y es que la pandemia de la COVID-19 ha supuesto un agravamiento de las situaciones de riesgo para los Derechos Humanos, acentuando las desigualdades y los casos de discriminación, especialmente entre las personas más vulnerables y excluidas socialmente. “En este escenario, las empresas están llamadas a ocupar una posición central en la reconstrucción social y económica”, dice Julio Gómez, director de Trabajando en Positivo, por lo que desde la organización se espera que la guía práctica pueda colaborar a continuar reforzando los Derechos Humanos de las personas con el VIH en el ámbito del trabajo.

10 claves para la actuación empresarial ante la respuesta al VIH en el contexto de la COVID-19’

1. Integrar el compromiso con la respuesta al VIH en sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa. 
Las empresas deben expresar y visibilizar, con claridad, en sus políticas de RSC su compromiso con la generación de estrategias de información, sensibilización y educación sobre el VIH dirigidas a su personal, familias y comunidad, así como su adhesión a códigos éticos de no discriminación laboral asociados al VIH.  

2. Priorizar el mantenimiento del empleo, especialmente en colectivos vulnerables.         
Los esfuerzos a realizar por las empresas para minimizar el impacto financiero deben incluir el mantenimiento del empleo, prestando especial atención al personal que se encuentra en situaciones de empleo precario, como las y los trabajadores con salarios bajos, con contratos de corta duración o sin ninguna cobertura de protección social, unas circunstancias que son comunes entre las personas con VIH o con mayor vulnerabilidad ante la infección. 

3. Asegurar la continuidad estable de los ingresos y las prestaciones de las y los trabajadores.
Según la evidencia disponible, las personas con el VIH no presentan un mayor riesgo de adquirir el SARS-CoV-2. Tampoco el VIH implica una disminución de la capacidad de trabajo ni mayor absentismo laboral. Sin embargo, el hecho de no trabajar debido a otras enfermedades, periodos de cuarentena o cuidado de un familiar enfermo, puede dar lugar a la pérdida de salario o de empleo. Por ello, las empresas deben asegurar la continuidad de los ingresos en estos casos y, especialmente, en las mujeres, que soportan de manera desproporcionada el cuidado de otras personas. 

4. Proporcionar información a todo el personal sobre el VIH y los derechos laborales de las trabajadoras y trabajadores con VIH.          
La capacitación del personal a partir de información precisa, actualizada, pertinente y basada en datos empíricos sobre el VIH permite reducir la creencia errónea sobre la fácil propagación de la infección al compartir un espacio de trabajo con una persona con VIH, así como eliminar los prejuicios, estereotipos y estigma asociados a la misma, que acaban generando situaciones de discriminación y de vulneración de derechos. Para ello, las empresas pueden asociarse con organizaciones sociales, sindicales u organismos públicos con el fin de recibir el asesoramiento y los materiales adaptados a las acciones a desarrollar, así como apoyo para su ejecución.

5. Proteger los derechos de privacidad y confidencialidad en la identificación de personas trabajadoras especialmente sensibles.       
A las personas con el VIH se las considera sensibles a la COVID-19 por tener un virus que causa inmunodepresión. Según la evidencia existente, tener recuentos bajos de CD4, carga viral detectable y padecer determinadas comorbilidades serían los factores que aumentan el riesgo de evolución grave de la COVID-19 en las personas con VIH.

Para cumplir con el “Procedimiento de actuación para los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al SARS-CoV-2” elaborado por el Ministerio de Sanidad, desde una perspectiva de derechos, las empresas deben asegurar que la consideración de especial sensibilidad sea voluntaria y confidencial y, de ser comunicada, se realice de forma directa, individual y a través de canales formales con el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.

6. Poner el foco en la seguridad de las y los trabajadores.  
Las personas con VIH clínicamente estables y sin ningún otro problema de salud, no requieren medidas especiales de protección, siendo imprescindibles aquellas generales a adoptar por las empresas, relacionadas con la ropa y equipos adecuados para la protección personal; refuerzo de la limpieza e higiene de los espacios de trabajo o el tele - trabajo u otras medidas de reducción del contacto entre personas.

Las empresas deben instruir a su personal sobre normas de prevención y vigilar su cumplimiento, sin tolerar su no empleo o su uso inadecuado

7. Garantizar la voluntariedad, protección de datos y no discriminación por el estado de salud de la persona trabajadora vinculada a los exámenes de salud laboral. 
La empresa tiene la obligación de ofrecer exámenes de salud a todo su personal, siendo éstos, generalmente, de carácter voluntario.

La inclusión de la prueba de detección del VIH en ellos se considera innecesaria e injustificada, dado que las Medidas Universales de Prevención son suficientes para evitar una situación de peligro en la salud de terceras personas.
 
Por su parte, se desaconseja la realización de PCR para la detección del SARS-CoV-2 a personas asintomáticas. Las empresas pueden ofrecer, pero no obligar a su personal a realizarse dicho test para continuar o volver a su trabajo.
 
8. Asegurar y fortalecer los mecanismos de no discriminación.
Las empresas deben asegurarse que, cualquier medida implementada para abordar la COVID-19, sea accesible sin discriminación de ningún tipo, así como contar con un protocolo de actuación y una estrategia de reparación de daños ante posibles actos discriminatorios o de acoso relacionados con el VIH o con cualquier otra razón.
 
Además, es importante que proporcionen capacitación en materia de derechos humanos e igualdad de género a su personal, incluida información sobre su protocolo de actuación ante casos de discriminación.

9. Atender especialmente a las personas y colectivos más vulnerables en las estrategias tomadas para la recuperación.            
Como cualquier otra crisis, los colectivos más desfavorecidos están siendo los principales damnificados por esta situación. Las empresas deben tener en especial consideración hacia estas personas en todas las medidas adoptadas para frenar la pandemia y, especialmente, en aquellas dirigidas a la recuperación, fomentando iniciativas dirigidas a la contratación y/o formación de personas trabajadoras sexuales, población migrante, personas sin hogar, población solicitante de asilo y refugio, personas con el VIH, colectivos LGTBIQA+, perso­nas usuarias de drogas y quienes están privadas de libertad, entre otras.

10. Contribuir al desarrollo de iniciativas comunitarias dirigidas a atender a personas y familias en situaciones de precariedad severa.
La Covid-19 ha reflejado cómo las personas más vulnerables y excluidas socialmente han visto acrecentada la desigualdad que les afecta, requiriendo, ante la falta de recursos públicos, el apoyo de las ONG para cubrir sus necesidades en ámbi­tos como la alimentación, ropa o higiene; sanitario, socio - económico o de violencia o vulneración de derechos, así como en el acceso en igualdad de oportunidades a internet.

Las empresas deben apoyar a las ONG para que puedan seguir ofreciendo a estas personas la posibilidad de que se mantengan conectadas y reciban el apoyo laboral, social, psicológico, sanitario y de cobertura de necesidades básicas que requieren.

 

Consulta el documento completo AQUÍ:

 

Sobre Trabajando en Positivo

Es una red de 21 entidades presentes en 13 Comunidades Autónomas que trabajan en la respuesta nacional al VIH en España.     

Compagina el apoyo a las personas con VIH a la hora de defender sus derechos laborales y de ampliar sus competencias profesionales y personales necesarias para el acceso al empleo, con la sensibilización y concienciación de los agentes implicados en el ámbito laboral. Además, apoya a empresas para mejorar su compromiso social en las áreas de derechos humanos, gestión de la diversidad, igualdad de oportunidades y no discriminación, así como en el área de acción social.

 











Subvencionado por el Ministerio de Sanidad. Dirección General de Salud Pública
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información